Mi cara baja, mis ojos tristes
mi sonrisa perdida en cualquier parte.
Mis manos frías, mi paso lento,
yo sin mi, sin luna y sin cielo.
La tarde gris, mi orgullo muerto,
con esta rabia y estas lágrimas.
Una calle vacía, un jardín sin flores,
y un yo sin ti a media vela.
Mi cuarto mudo, mil planes perdidos
y todas las ilusiones accidentadas.
Mis fuerzas perdidas, tu en vuelo,
lejos y yo con mis alas rotas.
Un yo sin ti, que no puedo aceptar,
un tú sin mi que aún no respeto,
y un nosotros cada vez más lejos.
El Sol de los Monos ya se ha ido, pero siempre vivirá en mí, esa alegría, el amor y la felicidad del niño que fui.
sábado, diciembre 31, 2011
Vida Bizarra
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